La belleza de la individualidad


Me gustan las personas que tienen un sentido de individualidad. Me encanta la expresión y todo lo diferente, todo lo raro e imperfecto, porque eso es natural y eso es real.

¿Qué es en realidad la individualidad?, ¿acaso tiene algo que ver con la personalidad? Más, más y cada vez más; quiero ser yo y sin dejarlo de serlo, ser además los otros, adentrarme en la totalidad de las cosas visibles e invisibles, extenderme a lo ilimitado del espacio y prolongarme a lo inacabado del tiempo.









En esta hambre de ser, radica la poquedad y la grandeza, la finitud y la infinitud del hombre. El hombre descubre su esencia en la medida que se adentra en su realidad, que se hace tragedia de querer ser, pero sentirse limitado. Esta situación patética de finitud y querer seguir siendo el que se es, revela con precisión el sentido de la individualidad y personalidad.

Según te adentras en ti mismo ahondas, vas descubriendo tu propia inanidad, que no eres todo lo que no eres, que no eres lo que quisieras ser, que no eres, en fin. Y al tocar tu propia realidad, al no sentir tu fondo permanente, al no llegar ni a tu propia infinitud, ni menos a tu propia eternidad, te compadeces de todo corazón de ti propio, y te enciendes en doloroso amor a ti mismo, matando lo que se llama amor propio.

Debo aquí advertir una vez más cómo opongo la individualidad a la personalidad, aunque se necesitan una a otra. La individualidad es, si puedo expresarme, el continente, y la personalidad, el contenido; o podría también decir en un cierto sentido que mi personalidad es mi comprensión, lo que comprendo y encierro en mí –y que es de cierta manera todo el universo–, y mi individualidad es mi extensión; lo uno, lo infinito mío, y lo otro, mi finito.

La belleza de la individualidad que por una parte, es separación y diferencia de los otros; por otra, es fenómeno, recogimiento y continencia en sí. Lo que primariamente constituye la individualidad es la delimitación hacia dentro, que contiene y recoge la entraña del ser.


Creo que es hermoso y es arte la forma en la que brillas cuando hablas de las cosas que amas. Me gusta cuando abres tu alma y eres completamente honesto con lo que te hace vibrar. Cuando eres tú mismo y te muestras tal como eres. Estás aquí apreciando éste momento y todo lo que puedes hacer es mirar a tu alrededor, mirarte, tener una charla contigo mismo con el corazón abierto. Darte cuenta de que todo lo que tienes es todo lo que necesitas para lograr lo que quieras aunque la sociedad te diga que no es el momento ni el lugar adecuado. No busques el lugar ni el momento perfecto para mostrarte tal cual eres.

Actualmente vivimos en un mundo tan visual empezando por el internet, deja de ver, deja de seguir, da unfollow a las personas que te hagan sentir esa necesidad constante de tener una vida, un cuerpo y unas emociones perfectas. Tu individualidad es el arte de ser tu mismo, nadie ni nada es perfecto. Cuando se trata de tus emociones, de lo que te hace feliz y lo que hace vibrar tu alma nadie puede decirte lo que está bien o mal más que tú. Nadie conoce tu historia porque nadie la ha vivido más que tu, mereces ser feliz, mereces tu individualidad, mereces aceptarte, mereces todo eso que le deseas a esa persona que tanto amas.

Te mereces tal y como eres.

¡Gracias por tomarte el tiempo de leerme!, disfruta tu vida.