La arquitectura funcional de la empatía humana. ES|EN

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Esta capacidad natural, que parecería mágica, para entender las emociones y los sentimientos ajenos, ya sea que uno haya presenciado la situación, la haya percibido en una fotografía, haya leído sobre ella en un libro de ficción o sólo la haya imaginado, alude a la experiencia fenomenológica de la empatía.


El profesor William Ickes, de la Universidad de Texas en Arlington, que lleva muchos años investigando la empatía, la llama "la lectura cotidiana de la mente",* lo cual tiene mucho sentido: la inferencia empática (hacer para tus adentros preguntas como "¿qué quiere?", "¿cómo se siente con eso?","¿qué están tratando de conseguir?") es una de las herramientas cerebrales que por lo regular viene instalada de fábrica, aunque, como veremos, también es algo que se puede cultivar.


Los componentes básicos están ahí cuando nacemos y se expanden gracias a nuestras interacciones con los demás.

Si bien en otros animales pueden observarse diferentes clase de empatía, sólo en los humanos es una forma compleja de inferencia psicológica que implican múltiples procesos mentales: sentir y saber lo que otra persona está experimentando y querer responder con compasión a su angustia.


Existen dos tipos principales de empatía...


El primero, llamado empatía afectiva, nos da la capacidad de experimentar las emociones ajena. Por eso nos estremecemos cuando vemos que alguien más se lastima el dedo del pie. Por eso acudimos de un brinco cuando vemos que a un niño lastimado. "Sentimos su dolor." Muchos neurocientíficos y neuropsicólogos cognitivos piensan que las llamadas neuronas espejo, que se activan cuando actuamos y también cuando vemos a alguien realizar el mismo acto, contribuyen al aprendizaje de nuevas habilidades a través de la imitación, aunque en los últimos años esta teoría ha perdido popularidad. Lo que sí sabemos es que el cerebro está configurado para permitirnos ser partícipes de las experiencias de otros.


El segundo tipo se llama empatía cognitiva, conocida también como "teoría de la mente" o "adaptación de perspectiva". Se trata de la capacidad de ver las cosas desde la perspectiva de alguien más: entender los motivos ajenos y hacerse consciente de sus pensamientos, intenciones y deseos. Es la capacidad de ponernos en los zapatos de otro o, mejor dicho, en el cerebro pensante de otro.

Es maravilloso apreciar puntos de vista alternativos, aunque tampoco es muy sencillo.

Por desgracias en este mundo polarizado y febrilmente partidista es cada vez más difícil encontrar ejemplos de empatía cognitiva, pero no cabe duda de que es posible cultivarla y mejorarla.


Con esta interpretación de la empatía el concepto de narcisismo se vuelve fácil de definir...


El narcisismo es un déficit de empatía: una falta de atención o de cuidado a los demás. Supone la creencia de que nos merecemos todo, un exceso de ensimismamiento. Es importante entender que las características fundamentales del narcisismo son: un bajo grado de empatía, un alto grado de egoísmo, indiferencia hacia los demás y estar centrado en uno mismo.


Hay dos tipos de narcisismo que se describen con frecuencia. Uno puede resultar ventajoso porque abarca una serie de rasgos de personalidad, entre ellos una elevada autoestima que puede traducirse en buenas probabilidades de éxito profesional. Sin embargo, como este rasgo también supone tener poca empatía, las relaciones interpersonales pueden verse afectadas.


El segundo tipo es el "clínico", caracterizado por un gran engreimiento y pomposidad, propio de gente con una excesiva necesidad de admiración y una absoluta falta de empatía. Este último se conoce como trastorno narcisista de la personalidad, aunque otros trastornos de la personalidad pueden también incluir comportamientos narcisistas.


¿Por qué deberíamos ser más empáticos y menos narcisistas? ¿Cómo nos beneficia la empatía?


La empatía puede beneficiarnos de múltiples manera según la ciencia:

  • Nos hace sentir mayor confianza, creatividad y compasión.

  • Disminuye los niveles de estrés (y de inflamación también).

  • Mejor percepción de los demás y la capacidad de relacionarnos o conectar con ellos y forjar vínculos.

  • Mejor regulación de las emociones y capacidad de lidiar con dificultades y frustraciones.

  • Mayor capacidad para apreciar el mundo a nuestro alrededor, incluyendo la naturaleza.


Piensa en la empatía como un músculo importante del cuerpo. Si se ejercita de forma habitual, contribuye a que todo el cuerpo esté fuerte, listo para trabajar y funcionar sin complicaciones. Como cualquier músculo, tan simple como que se puede fortalecer con ejercicios específicos.


Referencias


*G. Weinstein et al., "Serum Brain-Derived Neurotrophic Factor and the Risk for Dementia: The Framingham Heart Study", JMA Neurol. 71, núm. 1 (enero de 2014): 55-61.

ENGLISH VERSION

The functional architecture of human empathy.


This natural ability, which would seem magical, to understand the emotions and feelings of others, whether one has witnessed the situation, perceived it in a photograph, read about it in a fiction book, or only imagined it, refers to the phenomenological experience of empathy.


Professor William Ickes of the University of Texas at Arlington, who has been researching empathy for many years, calls it "everyday mind reading," * which makes perfect sense: empathic inference (asking yourself questions like " What do you want? "," How do you feel about that? "," What are you trying to achieve? ") Is one of the brain tools that is usually factory installed, although, as we will see, it is also something that can be cultivated.


The building blocks are there when we are born and they expand through our interactions with others.

Although different kinds of empathy can be observed in other animals, only in humans is it a complex form of psychological inference that involves multiple mental processes: feeling and knowing what another person is experiencing and wanting to respond compassionately to their distress.


There are two main types of empathy ...


The first, called affective empathy, gives us the ability to experience the emotions of others. This is why we shudder when we see someone else hurt their toe. That's why we jump when we see a hurt child. "We feel his pain." Many neuroscientists and cognitive neuropsychologists think that the so-called mirror neurons, which are activated when we act and also when we see someone perform the same act, contribute to the learning of new skills through imitation, although in recent years this theory has lost popularity . What we do know is that the brain is configured to allow us to participate in the experiences of others.


The second type is called cognitive empathy, also known as "theory of mind" or "perspective adaptation." It is about the ability to see things from someone else's perspective: understanding the motives of others and becoming aware of their thoughts, intentions and desires. It is the ability to put ourselves in the shoes of another or, rather, in the thinking brain of another.

It is wonderful to appreciate alternative points of view, but it is not very simple either.

Unfortunately, in this polarized and feverishly partisan world, it is increasingly difficult to find examples of cognitive empathy, but there is no doubt that it can be cultivated and improved.


With this interpretation of empathy the concept of narcissism becomes easy to define ...


Narcissism is a deficit of empathy: a lack of attention or care for others. It involves the belief that we deserve everything, an excess of self-absorption. It is important to understand that the fundamental characteristics of narcissism are: a low degree of empathy, a high degree of selfishness, indifference towards others and being self-centered.


There are two types of narcissism that are frequently described. One can be advantageous because it encompasses a number of personality traits, including high self-esteem, which can translate into a good chance of career success. However, as this trait also means having little empathy, interpersonal relationships can be affected.


The second type is the "clinical" one, characterized by great conceit and pomposity, typical of people with an excessive need for admiration and an absolute lack of empathy. The latter is known as narcissistic personality disorder, although other personality disorders can also include narcissistic behaviors.


Why should we be more empathetic and less narcissistic? How does empathy benefit us?


Empathy can benefit us in multiple ways according to science:

  • It makes us feel more confident, creative, and compassionate.

  • Lowers stress levels (and inflammation too).

  • Better perception of others and the ability to relate or connect with them and forge bonds.

  • Better regulation of emotions and ability to deal with difficulties and frustrations.

  • Greater ability to appreciate the world around us, including nature.


Think of empathy as an important muscle in the body. By exercising regularly, you help keep your whole body strong, ready to work, and running smoothly. Like any muscle, as simple as that it can be strengthened with specific exercises.


References


* G. Weinstein et al., "Serum Brain-Derived Neurotrophic Factor and the Risk for Dementia: The Framingham Heart Study", JMA Neurol. 71, no. 1 (January 2014): 55-61.


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