El poder de los baños de bosque. ES|EN

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Shinrin-yoku: los baños de bosque nos tranquilizan, nos restablecen y nos conectan.

Los japoneses llevan mucho tiempo tomándose en serio el poder curativo de la naturaleza. Incluso tienen un nombre para la práctica de pasar tiempo en la naturaleza para beneficiarse de sus efectos curativos: shinrin-yoku, que se traduce como "asimilar la atmósfera del bosque" o "baño de bosque".*

El shinrin-yoku se desarrolló en Japón en la década de los ochenta, y desde entonces se ha convertido en piedra angular de la prevención de enfermedades y de la curación en la medicina japonesa.

Investigadores sobre todo de Japón y Corea del Sur, han creado un amplio corpus de bibliografía científica sobre los beneficios sanitarios de pasar tiempo bajo las copas de los árboles en un bosque viviente. Ahora sus investigaciones están ayudando a instaurar el shinrin-yoku en todo el mundo. Estas mismas investigaciones revelan cómo el shinrin-yoku ayuda a revertir el síndrome de desconexión.

La idea es simple: si alguien visita una zona natural y camina de forma relajada, esto puede tener efectos tranquilizantes, rejuvenecedores y restaurativos. Siempre lo hemos sabido por intuición (quizá porque está integrado a nuestros instintos). Y desde la década de 1980 la ciencia ha estado poniéndose al día de los casos que evidencian los efectos curativos de estar en zonas silvestres y naturales.

Una forma en la que la naturaleza parece ejercer sus efectos sobre nuestra salud es a través del sentido del olfato. Esto puede ser parte de la razón por la que nos sentimos atraídos a los árboles y flores de olor fresco, e incluso a los desodorantes ambientales y perfumes con olores que imitan los de las plantas. Hay investigaciones que vinculan el sentido del olfato a la función inmunitaria e incluso el estado de ánimo, la cognición y el comportamiento social.*


¿Cuál es el vínculo entre los aromas de la naturaleza y la función inmunitaria?


Se ha demostrado que el contacto con la naturaleza aumenta las poblaciones de células inmunes. En un estudio, un grupo de investigadores hizo análisis de sangre y de orina de las enfermeras participantes durante un día de trabajo típico, y después otra vez después de que pasaran tres días y dos noches en un bosque.* Lo que descubrieron fue un aumento considerable de "células asesinas" en la sangre de las enfermeras, y en la orina una disminución significativa de adrenalina y noradrenalina, dos de las principales sustancias químicas del sistema nervioso simpático y de la respuesta al estrés. Para que el cuerpo pueda rechazar virus y tumores es crucial el papel de las células asesinas.

Estos resultados indican que el bosque le dio un empujón al sistema inmune de las enfermeras y también disminuyó la activación del sistema nervioso simpático.

Parte de la fascinación con los aceites esenciales (fitoncidas) es la relajación que sentimos al inhalarlos (por algo son populares en los spas). La actividad parasimpática también aumentó en un estudio que analizó el efecto de oler aceite esencial de ciprés. Vale la pena observar que el sistema simpático, relacionado con el estrés (lucha o huida). Es importante haya un saludable equilibrio de ambos sistemas. Pero, ¿qué parte del cerebro hace que nos quedemos atorados en el modo simpático? Adivinaste: la amígdala.


Sin duda, los beneficios sanitarios de la exposición a la naturaleza no se limitan a lo que obtenemos a través de la nariz, sino que son muchísimo más amplios. La investigación sobre los baños forestales está, digamos, floreciendo. Cada año se descubre más sobre los efectos estimulantes a la salud de esta práctica. Por el momento, los beneficios científicamente estudiados incluyen:

  • Fortalecimiento del sistema inmune, aumento del conteo y actividad de las células asesinas del cuerpo.

  • Disminución en la tensión arterial.

  • Agudizamiento de las capacidades de sobrellevar el estrés y menos estrés en general.

  • Mejoría en el estado de ánimo.

  • Aumento en la conciencia plena.

  • Aumento en la capacidad de concentración, incluso en niños con TDAH.

  • Recuperación acelerada de cirugías o enfermedades.

  • Aumento de los niveles de energía.

  • Mejoría en el sueño.


"Miles de personas cansadas, afectadas de los nervios y demasiado civilizadas están empezando a descubrir que ir a la montaña es como ir a casa. La naturaleza es una necesidad." JOHN MUIR

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