Construyendo nuevos hábitos + guía imprimible


Un hábito es el resultado de una acción que repetimos frecuentemente de forma automática.

Si te fijas, en nuestro día a día repetimos muchos hábitos, como tomar agua después de levantarnos, apagar las luces antes de salir, cepillarnos los dientes, entre muchos otros. Son todas esas acciones que realizamos de forma mecánica y sin complicaciones, porque ya las hemos repetido un número de veces suficiente para que queden grabadas en nuestra rutina, y por tanto no requieren que les prestemos atención o esfuerzo para llevarlas a cabo.


Según investigadores de la Universidad de Duke, “los hábitos representan aproximadamente el 40% de nuestros comportamientos en un día determinado”.

Es decir, casi la mitad de lo que hacemos a lo largo del día, lo repetimos de forma automática porque siempre lo hemos hecho así. Pero qué pasa cuando queremos incluir un nuevo hábito que por lo general se busca con el fin de mejorar nuestra calidad de vida y ser más saludables como hacer ejercicio, leer, meditar, comer saludable, etc. Para esto necesitamos mucha motivación, esfuerzo y fuerza de voluntad para realizarlos si no estamos acostumbrados a ellos. Para construir un nuevo hábito se necesita intención de querer hacerlo.

Existe una creencia popular de que se necesitan alrededor de 21 días para formar un nuevo hábito. Este error se debe a que el cirujano plástico Maxwell Maltz, en la década de 1950, comenzó a notar un patrón extraño entre sus pacientes. Según sus observaciones, les costaba alrededor de 21 días acostumbrarse a ver su nueva cara.

Estas experiencias hicieron que el cirujano pensase en que el periodo de adaptación de los comportamientos era el mismo, lo intentó con su propia persona, y concluyó que los 21 días a él también le funcionaban, pero ¿A todos nos funciona este periodo de 21 días para construir un nuevo hábito? así como casi todo en la vida, cada situación es diferente para cada persona, así que mis consejos son:


1. No midas tu proceso con el tiempo de otros

Tómalo con calma; los grandes hábitos se construyen con tiempo, dedicación y esfuerzo. No te presiones en querer cambiar o construir hábitos de un día al otro, es muy importante tener compasión, ser realistas y comprensibles con nosotros mismos.


2. Eres tu mejor amigo, trátate como tal

A veces se nos olvida lo importantes que somos y lo importante que es cuidarnos y valorarnos; hasta que terminamos dando consejos y cuidando de nuestro mejor amigo más que de nosotros mismos. Por experiencia te quiero decir que desde que empecé a tratarme como la persona más importante en mi vida (porque lo soy) cambió la perspectiva de todo. Pongamos un ejemplo: es Lunes y te da pereza hacer ejercicio así que decides posponerlo para mañana. ¿Qué le dirías a tu mejor amigo? - yo creo que deberías de hacer ejercicio porque un día más es un día menos, ándale anímate y verás que te sentirás increíble cuando termines. Así que, échate porras cuando no haya ganas pues eres la única persona que sabe cómo convencerte.


3. El orden es la clave

El orden es sumamente importante y te voy a contar por qué; una de las cosas por las que más fracasamos a la hora de querer construir nuevos hábitos es que queremos hacer 10 cosas a la vez y en la mayoría de veces fracasamos, esto se debe a que no podemos hacer 10 cosas a la vez y no llevamos un orden de los tiempos que enfocaremos en cada actividad, un orden en la mente y un orden en nuestra vida. No solamente el orden en la mente es importante, también el orden a nuestro alrededor y por experiencia el segundo es más importante. Ejemplo: cuando me despierto por la mañana y veo mi casa limpia, mi ropa ordenada, mi agenda en orden es cuando más motivada me siento para hacer las cosas; hay algo especial en el orden y en la organización que nos impulsa más. Si me levanto y veo que mi casa está sucia o que tengo muchas cosas que limpiar; además de que tardaré en limpiar, me cansaré y después tendré pereza de seguir construyendo mi nuevo hábito. Así que, cada noche esfuérzate por dejar en orden y organiza tus tiempos escribiendo un día antes lo que harás al siguiente día.


4. No lo pienses y solo hazlo

Sencillo pero sumamente efectivo; el primer paso es saber que no eres tu mente, tú no eres tus pensamientos así que no te dejes convencer por ellos. ¿Porque qué pasa cuando nos dejamos convencer? no lo hacemos, porque nos dejamos engañar que en realidad no tenemos que hacerlo, que lo podemos hacer mañana o la próxima semana. Ejemplo: un día antes te propones empezar a construir tu nuevo hábito que es hacer ejercicio por las mañanas pero lo piensas mejor y acabas en la conclusión de que mejor mañana y más temprano porque hoy ya se te hizo tarde. ERROR, porque entre más lo piensas más se te hace tarde, más encuentras excusas y menos lo haces. Así que, no lo pienses y solo hazlo.


5. No te resistas a cambiar

Una de las más importantes, no te resistas a salir de tu zona de confort; sí, abarca todo aquello que conocemos, esos ambientes de los que nos sentimos parte y en donde estamos totalmente a gusto. ¿Cómo vamos a querer salir de ahí? Pero eso mismo que nos protege también puede causarnos daño. Acomodarse significa estancarse, no buscar nuevos estímulos ni nuevos retos. La resistencia al cambio es natural y comprensible dentro del proceso de cambio, considerándose una barrera.

¿Cómo detectar que no queremos salir de nuestra zona de confort? nos justificamos. Justificamos el comportamiento. Ejemplo: “yo no podría dejar de comer eso”, “tuve un día muy estresado, mejor mañana”, “soy así”, "no soy bueno para eso" y muchas más. Así que, atrévete a salir de tu zona de confort: La resistencia al cambio es siempre el mayor obstáculo, cuando te atreves a salir lo tienes todo.


6. Divide y vencerás

La última y más importante; los grandes cambios empiezan por pequeños cambios, ten paciencia contigo mismo; no te desanimes si no lo logras a la primera, aprende a caer y levantarte pues de las caídas se aprende.

Divide tu hábito en pequeñas tareas pues así será menos difícil no hacerlo. Por ejemplo: si tu nuevo hábito es hacer ejercicio, empieza por hacer la actividad que más te guste por periodos que más te convenzan de hacerlo y a la hora que te sientas con más energía; muchas veces no hacemos ejercicio en la mañana por habernos desvelado o porque tenemos pendientes por hacer y decidimos posponerlo para mañana pero se nos olvida que el día dura 24 horas entonces haz el tiempo y a la hora que más te convenza de hacerlo. Haz tu nuevo hábito una tarea fácil y solamente tú sabes cómo convencerte.

Deseo que te sea muy útil el artículo y poder ayudarte en tu proceso de construir nuevos hábitos porque no es una tarea fácil pero lo que no nos reta no nos hace crecer como personas. Imagina que eres una planta y que necesitas cuidar de ti pero sobretodo nutrirse diariamente, deseo de todo corazón que elijas vivir una vida con mucho entusiasmo.

Para complementar el artículo y facilitar más el proceso he creado una tabla imprimible para que la tengas a la mano.


CONSTRUYENDO MIS NUEVOS HÁBITOS

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